Dermis

Para mantener la piel en buen estado, se debe evitar bloquear la superficie con partículas de suciedad industriales, como el aceite y la grasa.
Debajo de la epidermis se encuentra la dermis, o piel verdadera, que está compuesta por fibras y otros tejidos que cuentan con un gran número de vasos sanguíneos. Además de las terminaciones nerviosas responsables del sentido del tacto y la sensación de dolor, la dermis también contiene otros tres componentes importantes.
Estos son:
- Folículos pilosos: son tubos en los que crecen los pelos.
- Glándulas sebáceas: producen sebo.
- Glándulas sudoríparas: producen el sudor.
Estas tres partes del sistema son vulnerables, ya que están conectadas directamente con la superficie de la piel. Para mantener la piel en buen estado, siempre se debe evitar bloquear estas aberturas con partículas de suciedad industriales, como el aceite y la grasa.
Cuando la piel se comporta con normalidad, el sebo crea una capa protectora en la superficie. Pero en algunas ocasiones, estas aberturas pueden proporcionar un acceso directo para sustancias dañinas.
